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La importancia de la primera infancia y la implementación de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes

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Nuestro país ha tenido una deuda histórica con la infancia; hasta hace unos meses la legislación existente en materia de protección de los derechos de este grupo poblacional estaba superado por la realidad. Las estadísticas no mienten, de manera concreta con las y los niños de la primera infancia que son aquellos que se encuentran en un rango de edad entre 0 y 5 años de edad. 

 

Esta etapa que representa un parteaguas en su vida, pues como todas y todos sabemos  es una etapa de decisiones trascendentales en el desarrollo intelectual, y físico de las y los niños, representa un estado donde la protección accesibilidad a la totalidad de sus derechos resulta una tarea prioritaria.

 

En esta primera etapa se generan condiciones de vida que le permitirán a la o el niño estar en condiciones de ejercer la totalidad de sus derechos y tener un futuro. 

 

Los derechos a la salud, a la nutrición, a la filiación, a la identidad, al cuidado materno, entre otros, son derechos cuyo ejercicio resultan de vital importancia en esta primera etapa de vida.

La garantía en el cumplimiento de los derechos de la primera infancia, asegurarán su supervivencia o condenara a niñas y niños a un futuro incierto.

 

Pero la realidad del país nos señala que desgraciadamente la infancia en esta etapa, no ha recibido el cuidado y la garantía para su desarrollo,  siendo a decir de UNICEF “el obstáculo más grave para lograr este desarrollo, la dificultad para diseñar y ejecutar políticas eficaces que alcancen al cumplimiento de sus derechos”.

La inversión económica y de políticas públicas en esta Primera Etapa garantizará el crecimiento de hombres y mujeres con una mejor calidad de vida, que por resultado garantice una sociedad más justa e igualitaria.

 

Específicamente el documento los derechos Humanos de la infancia y la adolescencia 2015, nos señala que en Chihuahua residen 389,706 niñas y niños de 0 a 5 años de edad. De ellos 16.5% habita en localidades rurales y 83.5% en localidades urbanas. Este grupo de edad representa 33.1% de la población infantil y adolescente y 11.4% del total de habitantes del estado.

 

Respecto a este tema de la supervivencia, dicho estudio nos señala que la salud materna, la atención al parto, los cuidados al nacimiento, la morbilidad y mortalidad entre otros aspectos representan las condiciones mínimas que deberán ser atendidas en la primea infancia.

 

En Chihuahua el número de niños, niñas y adolescentes en la entidad es de 1´176,949, 34.55% de la población total. Un tercio de ellos tiene menos de 18 años (50.7% hombres y 49.3% mujeres).

 

Específicamente el grupo de la Primera infancia comprendido entre los 0 a 5 años hay 389,706 (33.1%), en el de 6 a 11 años hay 401,665 (34.1%) y en el de 12 a 17 años hay 385,578 (32.8%). En los municipios de Juárez y Chihuahua se concentra 61.4% de la población de niños, niñas y adolescentes del estado.

 

Datos que se complementan con los que señalan que los municipios con mayor número de personas en pobreza son Juárez (494,726 – 37.7%) y  Chihuahua (220,480 – 27.0%), lo que evidentemente nos señala que el cumplimiento a los derechos humanos de la primera infancia se vuelven todo un reto.

 

Otro dato que nos debe de alarmar es el de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Chihuahua que señala que se ha observado que en la entidad los índices de mortalidad infantil disminuyen muy lentamente, y especifica que de enero a octubre de 2013 hayan fallecido 552 menores de un año de edad, y que 233 decesos hayan ocurrido en Ciudad Juárez y 100 más en la capital del estado[1].

 

Todas estas realidades que enfrenta la primera infancia en Ciudad Juárez y en el resto del país, obliga a las autoridades a emprender acciones concretas en el ámbito legislativo y de política pública que reviértala lamentable situación que atraviesan las niñas y los niños mexicanos.

 

Entre las cuestiones puntuales que señala el estudio para Ciudad Juárez se encuentran la imperiosa necesidad de  asegurar el cuidado de los niños, niñas y adolescentes desde su nacimiento y la edad escolar. En este sentido los programas de desarrollo infantil temprano, a decir de la UNICEF son especialmente efectivos para la prevención de la violencia, así como intervenciones orientadas a la familia para cambiar los estilos de crianza y mejorar las relaciones dentro de la misma. Esta necesidad atiende a la realidad sobre el crecimiento acelerado  de la industria maquiladora en la frontera, especialmente en Ciudad Juárez, y los efectos de este crecimiento en los cuidados de las y los niños, al no contar los padres con opciones de cuidado alterno de sus hijas e hijos quienes en muchos casos se encuentran solos la mayor parte del tiempo exponiéndolos irremediablemente a peligros y adicciones.

 

En el año 2013 se promulgó la Ley de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes del estado de Chihuahua, siendo este estado a decir de la Unicef el último en contar con una legislación armónica con lo señalado en la Convención de los Derechos del Niño. En el tema del cuidado de la primera infancia esta legislación la define como la etapa comprendida hasta los 7 años edad no cumplidos y señala como obligación en el cumplimiento del derecho a la Salud, el proporcionar estimulación para mejorar el desarrollo cognitivo, social y emocional en la primera infancia. Y en relación a la política pública se mandata su creación a partir del diseño de estrategias prioritarias para la sobrevivencia y desarrollo de esta primera infancia.

 

Esta legislación determina la creación del Comité estatal de seguimiento y vigilancia de la aplicación de los derechos de las niñas, niños y adolescentes como “órgano colegiado de vigilancia, opinión, colaboración, coordinación, consulta, promoción y asesoría para la institucionalización de los derechos de las niñas, niños y adolescentes”, cuyo objetivo es el seguimiento y vigilancia de la aplicación de la CDN.

 

De su lectura se observa que tiene grandes avances que tendrán que ser revisado a la luz de la Nueva Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, lo cual representa un reto y una gran oportunidad de identificar la realidad de las niñas y los niños de este maravilloso Estado.

 

Como podemos observar la niñez es un grupo social cuyos derechos se ven recurrentemente vulnerados, por lo que se precisa de la intervención del Estado a fin de asegurar la protección de manera real, que brinde certeza jurídica, a través de mecanismos que atiendan, protejan, asesoren, y defiendan los derechos de niñas, niños y adolescentes, en el entendido que la infancia constituye la etapa más importante de la vida, ya que en el trayecto de su desarrollo se estructura la personalidad de las personas.

Es necesario puntualizar que la falta de una política estructurada en la materia ha traído como consecuencia una ruptura en el tejido social de grandes dimensiones, que provocan un fuerte impacto en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes en México con marcadas desigualdades que producen rezago social y económico.

 

La multiplicidad de problemáticas que confluyen en este fenómeno, urgen a la conformación institucional que atienda todas las aristas y lleve a cabo la coordinación del conjunto de acciones tendientes a modificar y mejorar las circunstancias de carácter social que impidan el desarrollo integral de las personas, y a su vez, brinde los elementos y las herramientas para el máximo desarrollo y desempeño de las capacidades humanas desde temprana edad.

 

A partir de la reforma a la Constitución en materia de derechos humanos, y de la Promulgación de la Ley general en materia de derechos de niñas, niños y adolescentes, resulta obligada la armonización jurídica en las entidades federativas, como elemento formal para el diseño de las políticas públicas que instrumenten la Ley, es decir, los gobiernos federal, estatal y municipal, aún tiene tarea pendiente, pues a casi un año de la entrada en vigor de la Ley General, aún  no se ha logrado su implementación.

 

Para la atención a esta realidad el Gobierno Federal ha destinado este año en el proyecto de presupuesto de egresos de la federación, la cantidad de 28, 529, 356, 018 pesos, más para la atención de la niñez, lo que representa un incremento de 4 .04 puntos nominales, lo que coadyuvará en el cumplimiento de los objetivos de la Ley General.

 

Ahora bien, a fin de implementar adecuadamente la ley, se debe de revisar  el marco normativo estatal a fin de transversalizar los principios rectores de la Ley General a fin de generar un andamiaje integral de leyes e instituciones, así como de estrategias para la capacitación y profesionalización de las personas que brinden atención a niñas, niños y adolescentes, para hacer realidad la protección de sus derechos humanos, que atienda a la consecución de los fines y objetivos políticos, sociales, culturales y económicos contenidos en el máximo ordenamiento mexicano de conformidad con los principios de igualdad, no discriminación, pro persona, interés superior de la niñez y la adolescencia con enfoque de derechos humanos y perspectiva de género. Que en su conjunto, abonen para atender las necesidades básicas de la población de niñas, niños y adolescentes y lograr el bienestar para lograr una sociedad más incluyente, justa y humana, con ello estaremos garantizando un ambiente adecuado para el desarrollo de la población, así como el respeto irrestricto de las garantías individuales, de las libertades y de los derechos sociales, políticos y culturales, entre otros.

 

De suma importancia en el cumplimiento de las obligaciones a nivel nacional, estatal y municipal en materia de protección de la infancia y adolescencia representa el trabajo de los sistemas estatales y municipales de protección a este grupo poblacional.

 

Su quehacer diario deberán atender lo señalado en el articulado de la Ley General, es decir el  otorgar medidas especiales de protección y cumplimiento de la totalidad de los derechos de la infancia y la adolescencia y en el irrestricto cumplimiento y garantía del interés superior de la infancia: el velar por el cumplimiento de los derechos de la primera infancia a partir del trabajo desarrollado por los sistemas garantizará el desarrollo pleno de niñas y niños en esta etapa crucial de su crecimiento.

 

Todas y  todos aquí sabemos que los pendientes son muchos, y que las necesidades también, pero de lo que estoy cierta es que sin lugar a dudas la protección que como autoridades y sociedad se le otorguen a las y los niños en sus primero años de vida garantizarán la existencia de una mejor ciudadanía y de un mejor futuro para este país.

 

Parafraseando a Graham Greene. Siempre hay un momento en la infancia cuando la puerta se abre y deja entrar al futuro. La primera infancia representa esta puerta. Garanticemos su cuidado y permitamos un gran futuro para este País y este estado. 

 

 

Muchas gracias  

 

 

[1] Para mayor información consultar: http://www.unicef.org/mexico/spanish/Unicef_chihuahua_web.pdf

 

Verónica Juárez Piña

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